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El Racismo Interiorizado en Nuestra Juventud y La
Pandillas
Parte II de III: Ambiente Social
El comportamiento de los
pandilleros, los incidentes relacionados con pandillas y convertirse en
pandilleros, son problemas que afectan tanto al dentro de la ciudad como
a los suburbios... así
es como empezó la columna del mes pasado. Este mes veremos que manera
es que el ‘Ambiente Social’ de este país puede afectar a la
realidad que nuestra juventud esta expuesta y como influye o empuje a
nuestra juventud tener la necesidad o deseo de pertenecer a una pandilla.
Si recuerdan el mes pasado se expuso la siguiente pregunta, ¿Qué es lo
que yo puedo ser para ser parte de la solución?
Pues bien vamos a tratar de ver
este problema que plaga a nuestras comunidades y ver que es lo que uno
puede ser para disminuirlo.
El
ambiente social es otra área
que puede contribuir al incremento de las pandillas.
Pero antes de ver algunas necesidades sociales que nuestra
juventud experimenta vamos a explorar unas realidades que existen en la
sociedad en la cual vivos y lo cual el Cardenal Francis George expone es
su Carta Pastoral titulada Permanezcan
en Mi Amor. El
Cardenal Francis George expone el ‘Racismo Espacial’. Y bien, ¿Qué
es el ‘Racismo Espacial’? Y aun más ¿Qué tiene que ver con el
punto de las pandillas?
“El ‘Racismo Espacial’ se refiere a los patrones de
desarrollo metropolitano en los cuales algunas personas blancas ricas
crearon suburbios racial y económicamente segregados o áreas
aburguesadas dentro de las ciudades, dejando a los pobres-principalmente
afro-americanos, hispanos y algunos inmigrantes recién
llegados-aislados, en áreas deterioradas de la ciudad y de los
suburbios mas antiguos.” Así es como el Cardenal define el
‘Racismo Espacial’.
Varios
expertos han documentado el devastador impacto lo que ocasiona estas
enormes disparidades económicas entre las comunidades y el aislamiento
geográfico causados por el ‘Racismo Espacial’. Este impacto lo
podemos ver manifestado en la decadencia de las comunidades; en las
escuelas publicas con instalaciones, materiales y personal
administrativo y docente insuficientes; y crea un abismo entre ricos y
pobres; entre la gente blanca y la de color (Hispanos, Afro-Americanos,
Asiáticos, etc..).
Entonces
si tomamos estas realidades con el deseo que nuestra juventud, y hasta
uno como adulto, tiene de poder obtener un estilo mejor de vida y hasta
en ocasiones un estilo que sea semejante al estilo de vida que uno se
imagine que llevan las personas que viven en “Oak Brook”, “Lake
Forest”, “Hoffman Estates”, o en otras palabras una vida de ricos.
Este deseo en muchas ocasiones es algo difícil de obtener de manera
honrada pero sin embargo muy fácil de obtener por medio de las
pandillas. Lo que mucha de
nuestra juventud llega obtener por ser parte de una pandilla es dinero,
respeto, o un estatus o posición social al tener amigos o
“contactos” con influencias sociales.
Esto es lo que la juventud piensa o llega obtener al afiliarse
con las pandillas.
Lo
que ellos y nosotros ignoramos es que ¡si! existen fuerzas exteriores
o ‘Racismo Espacial’ que alimentan estas ‘necesidades’
superficiales pero reales que plagan a nuestra juventud y que aun
más dificulta él poder sobrevivir este tipo de racismo que infesta a
nuestras comunidades.
Entonces
¿cómo es que podemos a actuar contra esta realidad? Una manera que
podemos responder a esta situación es de asumir la responsabilidad de
enseñar a la juventud de valorar el estudio para que puedan tener la
capacidad de obtener en el futuro lo que buscan en las pandillas (el
dinero, el respeto, y un estatus o posición social, y el tener
contactos influyentes.) Esto también es real y posible.
¿Y
a quien le toca esta responsabilidad? Pues les toca al padre o madre de
familia, tío o tía, hermano o hermana, abuelo o abuela, padrino o
madrina, a todos. Todos tenemos que asumir esta responsabilidad
con nuestra juventud. Claro que para esto se necesita paciencia pero aun
más importante el apoyo de la familia y comunidad. A veces el dar apoyo
es dar el ejemplo, esto quiere decir que quizás pueda ser
un buen tiempo de tomar un curso para aprender ingles o para sacar el
“GED” diploma de secundaria, o tomar algún taller o curso que la
iglesia pueda ofrecer y etc. Claro
que es más fácil la idea de estudiar que realmente hacerlo un hecho,
pero el mensaje y el ambiente que esto puede crear dentro de nuestros
hogares y comunidad puede llagar a ser una fundación sólida que quizás
pueda realmente combatir al que nuestra juventud encuentre la necesidad
de formar parte de una pandilla.
Envié sus preguntas o
comentarios a: ajuarez@archchicago.org. Para obtener una copia de la Carta Pastoral
‘Permanezcan en Mi Amor” favor de contactar a la Oficina Para la
Justicia Racial al siguiente numero de teléfono, 312-751-5380.
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